Lurgorri Ikasle Elkartea se alegra de que el Consejo de Gobierno de la UPV/EHU, a propuesta de Aratz Castro miembro de Lurgorri, haya considerado imprescindible que el Estatuto del Estudiante recoja el derecho del alumnado a estudiar en cualquiera de las lengua oficiales así como el derecho de sus representantes a comunicarse en cualquiera de las lenguas oficiales en el Consejo del Estudiante, órgano que asesorará al Titular del Ministerio de Educación. Confiamos pues en que el Ministerio haga suya las peticiones y las incorpore al Estatuto del estudiante.
El Estatuto del Estudiante surge tras la reforma de la Ley Orgánica de Universidades con “el fin de articular la necesaria participación del alumnado en el sistema universitario”. Un Estatuto que recoja los derechos y deberes básicos del alumnado universitario, y aspectos concretos tales como programas de movilidad estudiantil, programación y evaluación docente, becas y ayudas o con relación a la representación estudiantil. Del mismo modo, deberá regular la configuración y funciones del Consejo del Estudiante Universitario para que éste sea un órgano de interlocución entre el alumnado y el Ministerio de Educación.
Queremos denunciar que la negociación que el Ministerio de Educación mantiene con algunas asociaciones no está siendo plural limitándose a 3 o 4 asociaciones de ámbito estatal y que en ningún caso ninguna de ellas es mayoritaria en Euskadi. Asimismo, desde Lurgorri queremos manifestar la poca sensibilidad que desde el Gobierno Central se muestra con las lenguas cooficiales al no recoger en su propuesta el derecho del alumnado a estudiar en la lengua oficial que desee. De igual manera tampoco recoge que las y los miembros del Consejo del estudiante puedan comunicarse en cualquiera de las lenguas oficiales de su Comunidad.
Es por ello, que el representante del alumnado en el Consejo Social de la UPV/EHU y miembro de Lurgorri, Aratz Castro, enviará una carta en la que le solicita que el diálogo en relación al Estatuto del Estudiante sea abierto y plural con las distintas asociaciones estudiantiles y poder de esta manera aportar aspectos que creemos importantes para garantizar que el alumnado por ejemplo, pueda compatibilizar los estudios con el trabajo. De no abrirse la negociación será un Estatuto cojo.